Reseña - Una Batalla Tras Otra

Fui a ver con un poco de incertidumbre Una Batalla Tras Otra de Paul Thomas Anderson, a sabiendas de que era imposible superar esas tres joyas del cineasta californiano llamadas Boogie Nights, Magnolia y Petróleo Sangriento. Pero luego de las casi tres horas de duración de este brillante largometraje, me ha parecido que estamos ante la indiscutible obra maestra del también director de Vicio Propio, quien por cierto aquí adapta la obra Vineland del escritor Thomas Pynchon.

Una Batalla Tras Otra se apoya en un contexto complejo, lleno de inmigrantes maltratados, revolucionarios de la actualidad, militares sádicos, amores prohibidos, cultos secretos, guerras civiles, supremacistas blancos, juventudes incomprendidas, senseis bizarros y problemas raciales. Todo para mostrar una historia tan sencilla como la de un hombre venido a menos que debe realizar un viaje imposible para buscar a su hija secuestrada. Leonardo DiCaprio protagoniza esta brutal comedia en la que es casi palpable una tensión que va en ascenso, un trabajo que además tiene vibras de películas como Sin Lugar para los Débiles y Eddington.

Más allá de sus momentos delirantes, de esa desesperación que se acrecenta conforme avanza el metraje, de esas secuencias que rompen toda la tensión para que el público termine riéndose de la desgracia ajena y de la acción que mantiene al espectador sin parpadear, la película destaca por los sublimes personajes que presenta en su relato. Todos interpretados de forma estupenda y cada uno teniendo sus momentos dentro de la historia. Un Benicio del Toro cínico y humano, una Chase Infinity aguerrida y llena de fuerza, una Teyana Taylor cuyo poder femenino es admirable y una Regina Hall que se aleja de la comedia para mostrarnos sus impecables matices dramáticos.

Sin embargo, creo que la película se la lleva el veterano Sean Penn. ¡Un verdadero actorazo! Aquí encarna a uno de los mejores villanos del siglo. Un militar resentido e imponente que hace uso de su poder para iniciar una violenta cacería de brujas y cuyo respaldo es verdaderamente macabro. No exagero al decir que está al nivel del Anton Chigurh de Sin Lugar para los Débiles, del Guasón de The Dark Knight, del Hans Landa de Bastardos Sin Gloria. Una joya de película que termina superando a mis cintas favoritas del director de El Hilo Fantasma y que sin duda es de lo mejor que he visto este año.

Diego Rodmor es literato, cinéfilo y geek empedernido. Estudió Lingüística y Literatura Hispánica y se ha desempeñado como editor, gestor cultural y curador de ferias del libro y festivales de cine. Hace crítica cinematográfica en diversos medios impresos, virtuales y visuales. También encabeza la casa productora Celuloide Films que apoya proyectos audiovisuales del género fantástico.

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