Reseña - El Estudio


Me parece sorprendente que haya sido el comediante canadiense Seth Rogen quien nos haya entregado con The Studio la mejor serie de lo que va del año. Esto no sería posible sin el respaldo de Apple TV, plataforma que le abre las puertas a este brillante relato dividido en diez episodios que evidencian un tremendo amor por el celuloide. Y es que el programa no sólo es una crítica ácida hacia el putrefacto imperio hollywoodense de nuestros días, sino también una carta de amor al séptimo arte escrita de forma perfecta por uno de los duetos más geniales que nos ha dado el cine contemporáneo: Seth Rogen y Evan Goldberg. Sí, los mismos tipos que escribieron Supercool, Piña Express, Este Es El Fin y Buenos Vecinos



La serie sigue al ejecutivo de un estudio en Hollywood que es ascendido para encabezar a la casa productora Continental, un sueño que nuestro protagonista siempre había tenido y que por fin está cumpliendo. Sin embargo, sus intentos por darle un aire de pureza cinematográfica a la industria se ven frustrados por los intereses de su jefe inmediato sobre la recaudación en taquilla, dejando a un lado el valor artístico de las obras que se van a producir. Una hilarante lucha interna se desatará dentro del recién ascendido, provocando un error tras otro en el manejo de la empresa y mostrando momentos genuinamente cómicos que involucran al quehacer cinematográfico.



Más allá de la sutil elegancia con la que está escrito el guion, The Studio reúne al equipo recurrente de Seth Rogen y lo coloca dentro de esta desternillante aventura en la que no faltan los diálogos escatológicos, las referencias a la cultura popular o los momentos llenos de estupefacientes. Todo filmado en planos secuencia que juegan bastante bien con la presión que viven los personajes, haciendo tensos los diferentes capítulos y mostrando un humor negro para morirse de la risa. De esa forma seremos testigos de la inocencia del personaje principal, quien se esfuerza por hacer un buen papel en su nuevo puesto pero termina encontrándose con una voracidad dentro de la industria que lo obliga a luchar contra grandes egos, nuevos formatos y la más absurda corrección política.



La cereza del pastel dentro de este programa televisivo son los gloriosos cameos que aparecen en diferentes momentos, funcionando como elementos clave del ir y venir dentro del medio cinematográfico. Desde cineastas que se interpretan de forma genial a ellos mismos como Martin Scorsese, Sarah Polley, Ron Howard o Zack Snyder, hasta actores y actrices que se prestan para burlarse de sus personas como Steve Buscemi, Charlize Theron, Dave Franco, Zoë Kravitz y muchos otros más. Me pongo de pie ante lo que se ha logrado con este sublime trabajo, un apasionante reflejo del imperio fílmico norteamericano que por fortuna ha sido renovado para una segunda temporada.



Diego Rodmor es literato, cinéfilo y geek empedernido. Estudió Lingüística y Literatura Hispánica y se ha desempeñado como editor, gestor cultural y curador de ferias del libro y festivales de cine. Hace crítica cinematográfica en diversos medios impresos, virtuales y visuales. También encabeza la casa productora Celuloide Films que apoya proyectos audiovisuales del género fantástico. 

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